El sindicato de la Policía vasca ErNE ha denunciado el “grave inmovilismo” del Departamento de Seguridad en materia de orden público, una situación que, a su juicio, supone “un riesgo directo para la ciudadanía” en este año 2026. La organización sindical reprocha la ausencia de una inversión real, de una planificación eficaz y de un mayor respeto a los profesionales encargados de garantizar la seguridad.
Según ErNE, la Ertzaintza trabaja con material “claramente obsoleto”, como furgonetas y escudos con más de 25 años de servicio, además de lanzadores averiados o fuera de uso, a lo que se suma una plantilla sobrecargada por el exceso de horas extraordinarias. Todo ello, aseguran, limita de forma grave la capacidad operativa ante incidentes de orden público.
El sindicato lamenta que, tras cada altercado, se repita el mismo esquema de mensajes tranquilizadores y compromisos públicos que no se traducen en mejoras reales. Por ello, exige un cambio de rumbo que pase por reforzar la formación especializada, renovar con urgencia los medios materiales e infraestructuras y mejorar la gestión de personal para poner fin al abuso de las horas extra.